lunes, 22 de diciembre de 2014

El abandono del glamour

Para hacer estas actividades, llámese correr, andar en bici de ruta o de montaña, nadar, etc lo primero que hay que hacer es estar preparado para enfrentarse a uno mismo tal y como es, y a veces con la peor imagen de ti mismo al terminar.

Esto no es como ir al gimnasio dónde te pones el topsito bonito combinado con la malla que no tiene resorte para que no te saque la lonjita y te puedes medio intentar peinar y hay hasta quien con maquillaje llega y controla la actividad para sudar poquito y no moverse mucho para no despeinarse y seguirse viendo bonita o sexy. E inclusive se puede ir al gimnasio simplemente a caminar alrededor de los aparatos y hacerle al cuento de ser deportista con la intención de conocer a alguien y no dar un aspecto tan desaliñado.

En esto no sucede así... hay que estar preparado para saberse y quererse (o aprenderse a querer) sudado, salado, despeinado, cansado,con mal aliento después de comer y beber todo tipo de comidas y bebidas de todos colores y sabores y algunos de dudosa procedencia pero que con la etiqueta de "energéticos" nos los tomamos o comemos y que a mi juicio tienen más un efecto placebo que otra cosa pero la fe es grande y aumenta considerablemente cuando estas cansado y deshidratado.

De inició todas estas actividades suceden temprano y tienen duraciones variadas pero al menos de una hora y de ahí hasta 6 o 7 para los que tengan planeado hacer un evento de larga duración y estén en entrenamiento de resistencia.

 La gran mayoría llegamos al inicio del viaje o del recorrido o del entrenamiento o de la competencia sin haber pasado por una regadera, o sea, con olor a cama combinado con café y el perfume del día anterior. Llegamos sin maquillaje, sin peinado, sin oler bonito, sin tacones, ni fajas ni nada que nos "mejore" y con cara de almohada desmañanada y a veces desvelada o una ligera cruda, porque eso si, el que les diga que estos "atletas" o "deportistas" no toman, los puedo retar a que se echen un quien vive alcohólico con ellos. ¡Recuerden que tenemos personalidad adictiva!

Después llegamos enfundados con un traje de baño si vamos a nadar que no oculta ningún defecto físico, una gorra que te hace parecer un condón humano y unos goggles que te hacen saltar los ojos como de pez globo cuando te los pones y que cuando te los quitas parece que te acabas de bajar del ring de boxeo después de un duelo con el Canelo (que x supuesto perdiste)...super sexy... 

Si vas a la bici te tienes que enfundar en un disfraz tipo salchichón toluqueño que solo a los muy privilegiados de físico o a los que pagaron para tenerlo se les ve bien. Te pones un hongo en la cabeza y unos lentes como salidos de Intergalactica y te aferras al dicho que dice que "todo lo que tapa ayuda" y no te queda más que aprender a confiar en tu belleza interior y si no la tienes empezar a desarrollarla porque de la otra no queda naaadaaa.

Y llega el inició del recorrido y empiezas a pedalear o a correr con los que tu aún no lo sabes pero serán tus "nuevos mejores amigos" de las siguientes horas porque compartirás cosas que a veces no compartimos ni con los hermanos ni con las parejas ni con los que se supone que si son nuestros verdaderos mejores amigos de la vida real, van a conocer al verdadero tu que a veces ni tu mismo conoces. Vas a compartir sudores y salivas y cansancio y a veces desmayos y vómitos e historias de intimidad que tal vez no hayas contado antes.

Y conforme las horas de esfuerzo se van acumulando, el cuadro se deteriora...Ya cansado, sudado, oliendo a pordiosero , el efecto del desodorante termino hace rato, tienes marcas de sal en la cara y en el cuerpo, el cansancio se te empieza a notar, no solo en el rostro pero en el estado de animo y te vuelves irritable y poco simpático y aquí llegaste a tu yo más natural y silvestre que puedas experimentar. 

Te sientas en las banquetas, en el lodo, en el asfalto, en la tierra, te acuestas dónde se pueda, compartes una sombra debajo de un árbol que mide 1 x 1, codo a codo con tus mejores amigos del momento  que nunca habías visto antes y tal vez nunca vuelvas a ver, se rozan los sudores y se pasan todo tipo de bebidas y botellones que comparten todos los que están ahí. Vas al baño dónde te agarre el momento y aunque las primeras veces buscas todavía cierta privacidad atrás de los arboles más grandes que hay o te esperas a encontrar un medio baño y caminas 1 km para que nadie te vea pero que ya después de "entrar en confianza" solo les pides que se volteen y te bajas el short dónde antes nunca lo hubieras concebido...atrás del arbustito de 10 cms o de una bardita de 20 cms de altura y 10 de ancho..tal vez uno con el cansancio cree que se vuelve más chiquito, o más flaquito o invisible....o pierdes el concepto del género y la privacidad...

Yo he decidido que el que te quera ahí te quiera dónde sea y como sea, ya conoció la peor versión de ti mismo, ya te vio recién despertado, sin "adornitos" de belleza, sudado, de malas, tirado en la banqueta, haciendo pipi...¿ya que más intimidad que esto? Y aquí perdemos todo el glamour y aprendemos a reconocer y a apreciar otro tipo de belleza de la gente.


Al terminar te despides y los abrazas con todo y sudor y sal y peste como si los conocieras de siempre y con una convicción de que se construyo un lazo de amistad que perdurará aunque no los vuelvas a ver.





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